Parecería ser que las historias de fracasos tienen mas rating que las de éxitos.
Supongo que de tener un blog donde contara todo lo que me sale bien, no sería del agrado ajeno, mas bien lo contrario. Me tildarían de soberbio, arrogante, engreído, pedante, etc.
Sin embargo, si cuento lo que me sale mal, probablemente a muchos les divierta, habrá quienes hagan causa común conmigo y hasta me darán su apoyo. Y nadie pensará que soy un agrandado, soberbio o pedante. Mas bien dirán "¡Qué capo! Mirá como acepta su fracaso y hasta puede reirse de sí mismo".
Es muy común eso de apoyar y congraciarse con el que le va mal y criticar al exitoso. ¡Somos bichos envidiosos, eh!
Pero creo, también, que es una postura absolutamente entendible y hasta justificable. Cuando el fracaso es mas común que el éxito, fracasar no se siente tan ridículo e impopular. Y la gran mayoría hemos cosechado en nuestras vidas mas fracasos que éxitos.
Yo diría: consuelo de gente común.
Mal de muchos
Categorías: Teorías y conjeturas...
Gestos
¿No les pasa, a veces, de encariñarse con gestos de una persona? Es decir, el gesto en si mismo no dice nada, pero cuando lo hace determinada persona, puede parecerte lo mas tierno, gracioso o adorable del mundo.
La forma en que se rasca la cabeza cuando algo no le sale. El pucherito que hace cuando se da un golpe producto de su propia torpeza. La forma en que levanta la mano con el índice extendido cuando está por decir una verdad o revelar un descubrimiento. El dedito debajo del labio cuando piensa. Su forma de tambalearse cuando pide abrazo. La cara de pichoncito desconcertado cuando no comprende algo.
Todas las personas que queremos tienen estos gestos, y una vez que los descubrimos, somos felices cada vez que los hacen.
Los pequeños detalles son los que le dan sabor a la vida.
Nueva entrada
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Cuadro de texto en blanco. Mente en blanco.
Comienzo a tipear... una boludez.... borro.... la misma boludez... vuelvo a borrar.
Pienso. No se me ocurre nada.
Me digo: "No puede ser"
Entonces escribo ésto.
Pasan unos cuantos segundos.
Pienso: "¡¡Ma' si!!"
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Pagaría
Pagaría por ver tu cara mientras jugabas.
Pagaría por saber las cosas que pensaste pero no dijiste.
Pagaría por saciar esta curiosidad que tengo.
Te juro que pagaría.
OSDE tampoco cubre eso ;-)
Mi primera vez
Tendría yo al rededor de 5 años cuando me inicié en el sexo.
Debe haber algún que otro recuerdo encubridor por ahí dando vueltas, pero pasó mas o menos así...
Resulta que, no se como, me había enterado de cómo llegaban los bebés al mundo. Entonces decidí recurrir a mi vecinita, quién siempre accedía a todo lo que le pedía, para que me ayude a hacer un bebé.
Le expliqué todo el asunto y, sin dudarlo demasiado, comenzamos los preparativos.
El primer problema que encontramos fué la diferencia de altura. Resultaba ser que yo, en ese entonces, era muy bajito, y ella era claramente mas alta que yo. ¿Acostarse en la cama? ¡Ni se nos ocurrió! Consideramos mas práctico traer un banquito de la cocina, de forma tal que mi pitulín quedase a la altura de de su cachufleta.
Ella tenía un vestidito que no molestaba, y sólo tuvo que sacarse la bombachita. Entonces me subí al banquito y acerque el pirulín al orificio en cuestión. Aquí fue que apareció el segundo (y, quizás, mas importante) problema.
¿Acaso se imaginaron que a esa edad se me paraba? ¡Pues claro que no! Ni siquiera sabía lo que era una erección. Lo mejor que se me ocurrió, entonces, fue intentar introducir el fláxido miembro con mi dedo pulgar, mientras ella se levantaba el vestidito con sus manos. De seguro nos veíamos adorables.
Pero lamentablemente no logré mi cometido, todo debido al tercer inconveniente: llegó la madre.
Si, la madre llegó y se encontró con este precioso cuadro. Acto seguido pegó unos importantes gritos.
Mi vecinita, lo primero que hizo fue soltar el vestidito que sostenía con sus manos y poner cara de "¿Qué? ¿Qué pasa?". Yo quedé mas en evidencia, sosteniendo eso que llamamos pene entre mis manos.
A esa altura ya intuía que lo que estábamos haciendo no le había caído en gracia a la señora, por ende, sin decir "agua va" me subí el pantalón y comencé a correr hacia la puerta de salida. La madre de mi vecinita me pisaba los talones, pero no logró alcanzarme. Salí, hice 10 metros mas, y me metí en mi casa, bajo la protección de mi señora madre.
No se por que se calentó tanto... si sólo hacíamos cosas de chicos....
Categorías: Confesiones, Sucesos desafortunados
Status
Con absoluta carencia de rigor científico, y basado percepciones poco comprobables, creo lo siguiente:
- Me intereso mas en las personas de lo que las personas se interesan en mi
- Me preocupo menos por las personas que quiero de lo que las personas que me quieren se preocupan por mi
- Las personas que me quieren, me quieren mas de lo que yo quiero a las personas que quiero
- Son mas las personas a las que yo quiero que las que me quieren a mi
- Entiendo mas a las personas de lo que las personas me entienden a mi
- Confío mas en las personas de lo que las personas confían en mi
Categorías: Teorías y conjeturas...
Ain't gonna happen
Pasa que, a esta altura, y como están las cosas, ya debería decir basta, fue, terminó el período de transición, no va a pasar, no espero mas. Y lo voy a hacer. Pero pasa, también, que cuesta dar el silbatazo final cuando aún sentís que la próxima jugada podría ser la que cambie el resultado.
Me convenzo una y otra vez que no tiene sentido la prorroga. Cada día que lo extiendo, al final me pregunto "¿Qué estoy haciendo? ¿Qué pretendo sacar de esto?".
Mejor me retiro y no sigo invirtiendo. Este negocio no va a rendir mas de lo que ya rindió en su momento.
Dicen que el ser humano muchas veces opta por lo que no le conviene, aún sabiéndolo de antemano. Hay ejemplos de eso en todas las esquinas.
Machismo femenino
¿Se dieron cuenta que, el otro día, en Plaza de Mayo, quienes coreaban con mayor rabia el "Cristina, hija de puta..." eran las mujeres?
De colectivos
Es que como la oficina se mudó, ya no tomo mas el subte al laburo, sino el colectivo.
Resulta que había subido una mujer embarazada, de esas que no terminas de estar seguro si está realmente embarazada o simplemente tiene debilidad por los postres.
Entonces, esta señora, se ubicó parada al lado de uno de los asientos de la fila simple, donde se encontraba sentada una chica post-adolecente. El colectivo estaba semi-vacío, y ni la chica, ni nadie mas le ofreció el asiento.
Yo, que estaba parado al fondo, permanecí expectante, preguntándome cuanto pasaría hasta que alguien se avivara.
Quien lo hizo fue el señor chofer, pidiendo a viva voz que alguien le cediera el asiento a la señora, dado que él estaba imposibilidado de hacerlo por razones obvias.
Entonces la señorita post-adolecente, se levantó con cara de ojete y, sin pronunciar palabra alguna ni hacer un intento de gesto de amabilidad, cedió su asiento. Doña embarazo no vaciló en adjudicarse el asiento, pero tampoco pronunció palabras ni gestos de agradecimiento.
Digo yo... si vas a ceder el asiento por obligación, al menos para quedar bien, hacete la que no te diste cuenta e improvisá una escena de generosidad. Por otra parte, si te ceden el asiento, aunque lo hayan hecho bajo presión, deberías agradecer.
¿Acaso se perdieron los códigos?
Categorías: De colectivos
Amistad entre hombres y mujeres: ¿perros o cerdos?
Sin ánimo de entrar en el eterno debate sobre la existencia de la amistad entre hombres y mujeres, yo creo que, al menos, existe un tipo de "relación amistosa" que se puede parecer mucho a la amistad, pero por ahora me reservo el derecho de no llamarla "amistad".
En las personas con las que uno podría mantener una relación amistosa, se pueden identificar dos clases distintas: perros y cerdos.
Como todos saben, el perro es un animal doméstico. Esto significa que uno lo puede amaestrar, puede convivir con él y hasta hacerlo parte de la familia. Podemos tener una gran relación amistosa con un perro, podemos jugar con él, extrañarlo cuando está lejos, preocuparnos cuando está enfermo y hasta llorarlo como a un hermano el día muere. Puede ser nuestro fiel compañero durante lo que dura la vida y mantener la relación intacta a través de los años.
Un cerdo también puede ser un animal doméstico. Uno lo puede amaestrar, convivir con él y hacerlo parte de la familia. Podemos tener con el una relación similar a la que podemos tener con el perro, pero existe una gran diferencia: en un momento de debilidad, con un cerdo, podríamos sentirnos tentados a hincarle el diente. Puede que esto no ocurra nunca, pero sabemos que el cerdo es sabroso, y por ende la posibilidad está latente. En cambio, el perro no es sabroso, por lo que podemos estar seguros que jamás va a pasar (salvo casos extremos de falta de alimento).
En mi vida he mantenido muchas relaciones amistosas con mujeres cerdo. Sin embargo, salvo alguna excepción, no recuerdo haberme relacionado amistosamente con mujeres perro. Quizás solo las mujeres cerdo son las que me motivan una relación amistosa. O quizás el perro realmente no exista. Tal vez todo perro es un cerdo en potencia para el sexo opuesto.
Me pregunto si solo soy yo o es así para todos, hombres y mujeres. ¿Habré sido perro para alguna de mis cerditas?
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