Martes, 4:30 de la mañana.
Quien suscribe, parado en la esquina de Farmacity esperando por el Termofren que fue a buscar de urgencia. De pronto se acerca un indeseable con cara de "a éste, algo le saco.".
Indeseable: Amigo... ¿no me das 50 centavos?
\_O_/: No tengo.
(pasan 10 segundos de silencio y mirada fija de Inseseable hacia mi)
Indeseable: ¿No me das 50 centavos?
\_O_/: No tengo.
(pasan 10 segundos de silencio y mirada fija de Inseseable hacia mi)
Indeseable: Sos un guacho puto de mierda.
Resignado, Indeseable sigue camino murmurando por lo bajo algo así como "Grrmbambrrrchot....". Cruza la avenida mientras llama a los gritos a un transeúnte que caminaba por la vereda de enfrente.
El transeúnte se detiene a ver que necesitaba Indeseable. A los pocos segundos, el transeúnte levanta los brazos en señal de "no puedo ayudarte".
Indeseable, nuevamente resignado, gira y ve que, a la distancia, quien suscribe miraba la escena de lejos. Entonces decide volver a cruzar la avenida dirigiéndose hacia mí.
Indeseable: ¿¡Qué mirás, eh!? ¿¡Qué mirás!? ¿¡Por que no mirás para otro lado, eh!? ¿¡Qué tenés que andar mirándome, eh!? ¡Ahora me vas a dar los 50 centavos!
\_O_/: Disculpá. Para algún lado tengo que mirar.
Indeseable: ¡Ahora me vas a dar los 50 centavos! ¿¡Qué tenés que andar mirándome, eh!?
\_O_/: Ya te dije que no tengo.
Indeseable: (deja caer su bolsito al piso en señal de prepararse para atacar) ¡Ahora me vas a dar los 50 centavos! (el muchacho parecía tener sus frases de cabecera).
\_O_/: Mirá, ya te pedí disculpas. En serio no tengo plata.
Indeseable: Ahora ya es tarde para pedir perdón.
\_O_/: Tenés razón. Estoy nervioso, mi hija está enferma y vengo a buscar un medicamento de urgencia.
Indeseable: Si, pero te equivocás, chabón. Te quivocaste. (comienza a alejarse) Ojalá que tu hija se cure ¡puto!
Fue lo último que Indeseable me dijo, y se alejó. No lo volví a ver.
Indeseable y Yo
Categorías: Sucesos desafortunados
Salvado por la campana
Ayer estuve asiiiiiiii de decirle. Pero por suerte (o por desgracia) me salvó la campana y me tuve que ir.
Tengo algo guardado que realmente quiero decir, pero se que al decirlo estaría arriesgando mucho.
Evalué y me dí cuenta que tengo mas para perder que por ganar, y decido, entonces, que es mejor callar.
Sin embargo, aún habiendo evaluado y llegado a la conclusión que lo mejor es no decirlo, no logro que se me vayan estas ganas de escupirlo y repartir el peso que estoy cargando yo solo.
Como sea, menos mal que ayer no lo dije. Ella solo estaba jodiendo, y yo hablaba en serio.
Categorías: Confesiones, Sentí ésto, Sucesos desafortunados
Hacer el bien sin mirar a quién
Suena muy lindo, pero a veces puede salir mal.
En un intento de ayudar a una persona "A", la que apenas conozco muy vagamente, le dije a otra persona "B", a la cual quiero mucho, que le tirara una soga.
Resulta que "A", en el acto de atrapar la soga, sin intención y sin saberlo (quiero creer), perjudicó a "B".
Obviamente, no puedo dejar de sentirme culpable. Espero que las cosas a "B" no le resulten tan graves.
Recomendación: Hagan el bien, pero miren a quién (o al menos instrúyanlo para que no meta la pata).
Categorías: Sucesos desafortunados
Shit Happens
Fueron muchos los meses de espera.
Fueron muchas las expectativas.
Fue muchísima la ansiedad.
Pero, lamentablemente, las cosas no siempre salen como uno se las imaginó.
Debo ser paciente y no bajar la guardia. Yo sé que todo va a salir bien.
Son días duros para mi.
Categorías: Sentí ésto, Sucesos desafortunados
Mi primera vez
Tendría yo al rededor de 5 años cuando me inicié en el sexo.
Debe haber algún que otro recuerdo encubridor por ahí dando vueltas, pero pasó mas o menos así...
Resulta que, no se como, me había enterado de cómo llegaban los bebés al mundo. Entonces decidí recurrir a mi vecinita, quién siempre accedía a todo lo que le pedía, para que me ayude a hacer un bebé.
Le expliqué todo el asunto y, sin dudarlo demasiado, comenzamos los preparativos.
El primer problema que encontramos fué la diferencia de altura. Resultaba ser que yo, en ese entonces, era muy bajito, y ella era claramente mas alta que yo. ¿Acostarse en la cama? ¡Ni se nos ocurrió! Consideramos mas práctico traer un banquito de la cocina, de forma tal que mi pitulín quedase a la altura de de su cachufleta.
Ella tenía un vestidito que no molestaba, y sólo tuvo que sacarse la bombachita. Entonces me subí al banquito y acerque el pirulín al orificio en cuestión. Aquí fue que apareció el segundo (y, quizás, mas importante) problema.
¿Acaso se imaginaron que a esa edad se me paraba? ¡Pues claro que no! Ni siquiera sabía lo que era una erección. Lo mejor que se me ocurrió, entonces, fue intentar introducir el fláxido miembro con mi dedo pulgar, mientras ella se levantaba el vestidito con sus manos. De seguro nos veíamos adorables.
Pero lamentablemente no logré mi cometido, todo debido al tercer inconveniente: llegó la madre.
Si, la madre llegó y se encontró con este precioso cuadro. Acto seguido pegó unos importantes gritos.
Mi vecinita, lo primero que hizo fue soltar el vestidito que sostenía con sus manos y poner cara de "¿Qué? ¿Qué pasa?". Yo quedé mas en evidencia, sosteniendo eso que llamamos pene entre mis manos.
A esa altura ya intuía que lo que estábamos haciendo no le había caído en gracia a la señora, por ende, sin decir "agua va" me subí el pantalón y comencé a correr hacia la puerta de salida. La madre de mi vecinita me pisaba los talones, pero no logró alcanzarme. Salí, hice 10 metros mas, y me metí en mi casa, bajo la protección de mi señora madre.
No se por que se calentó tanto... si sólo hacíamos cosas de chicos....
Categorías: Confesiones, Sucesos desafortunados
De haberlo sabido...
Siempre le dije cosas lindas. Cada vez que podía, cada vez que el contexto lo permitía, le decía algo lindo. Un halago, un piropo. Cosas que la hacían sentir bien. Cosas que, según ella, le levantaban la autoestima.
Y ella siempre me lo agradecía. Siempre le gustó que lo haga.
Hoy volví a hacerlo, y por poco me trata de pajero.
¿Quién entiende a las mujeres?
Categorías: \_O_/ se pregunta..., Sucesos desafortunados
De (conquistas en) subtes III
Esta mañana, viajando en el subte, cómodamente sentado, se ubica al lado mío, de pié, un señorita muy atractiva.
Trajecito marron, blusita blanca con pequeños lunares... muy bien arreglada y perfumada. No llevaba anillo.
Me pregunté "Si quisiera producir un acercamiento ¿que debería hacer?" *. La pregunta rondó mi mente durante varios minutos sin que se me ocurriera nada interesante.
"¿Y si le cedo el asiento?", pensé, pero descarté al instante. Eso no sería mas que muestra de babosidad galopante con cero posibilidades de generar algún tipo de interés en mi de su parte. Y luego pensé "¿tan fuera de training estoy, que lo primero que se me ocurre es eso?". Me sentí un looser solo por no tener buenas ideas de como proceder.
Al rato se levanta el pasajero que viajaba sentado a mi lado, situación que la señorita de ojos grandes y contextura pequeña aprovecha. Y yo seguía pensando, pero nada se me ocurrió.
Apareció por la ventanilla mi estación y me bajé. Nunca mas la volveré a ver.
Diganme... ¿a ustedes se les ocurre alguna idea que se podría haber implementado?
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* Nótese el condicional. El asunto no era mas que una suposición. No pensaba realmente producir ese acercamiento.
Categorías: De subtes, Sucesos desafortunados
En la Nochebuena/Navidad
Yo no siempre festejé navidad, pero se me ha vuelto costumbre desde hace unos cuantos años.
Esta vez, la reunión fué menos councurrida que los años anteriores, entonces decidí conversar toda la noche -de minas, por supuesto- con uno de los concurrentes jovenes que mejor me llevo.
Me contaba él que, vía la internet, lo había contactado un señorita y que, charla de acá y de allá, decidieron encontrarse.
Por un lado la situación me parecía divertida, pero por el otro no podía dejar de pensar lo poco que usufructué las bondades técnológicas. ¡Si en mi adolecencia hubiese sido tan popular la internet como es ahora, ha!
La cosa es que se encontraron, salieron, charlaron y, a la hora de la despedida, ella tenía ganas de algo mas, pero él solo se limitó a despedirla normalmente.
Me contaba que no sabía si volver a verla. Como que algo no le terminaba de convencer, ademas de sentir que ella ya estaba enganchada, a pesar de que solo se vieron unas horas y nada habia pasado.
Concluimos que una salida sola no es parametro y decidió darle una nueva oportunidad. Lo que no pensamos es que esa oportunidad estaría tan próxima.
A los minutos de la conclusión, recibe un mensaje con propuesta de encontrarse después del brindis.
"Y daaaale", le dije. Y de curioso que soy nomas, lo acompañé al encuentro.
La muchacha en cuestión pasó delante nuestro sin darse cuenta, luego giró, miró hacia atras y, ahí si, reconoció a su compañero.
Aproveché el momento para presentarme, saludar y desaparecer (me reservo la opinión acerca la señorita).
Parece que la salida no duró mas de 15 minutos. La segunda oportunidad, lejos de revertir el veredicto anterior, lo terminó de consolidar. Yo no pude mas que estar de acuerdo con él.
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De subtes I
Estaba parado en el pasillo, tomado de una manija, cuando se levanta la persona que estaba sentada junto a mí.
"¡Que bueno!", pensé yo, que no me sentía muy bien y el asiento me vendría bárbaro.
En cuanto me hice a un costado para dejar pasar a la persona que se levantaba, aprovecha y me cortina una mina cuarentona como para acapararse el lugar vacío. Esa misma mina era quien minutos atras pedía a gritos que alguien le ceda el asiento a una persona que llevaba a un niño en brazos.
Finalmente logra su cometido y, ni bien termina de irse la persona que se levantó, se abalanza sobre el asiento, con prisa y sin culpa.
Como que me dió un poco por las bolas... y pensé qué podía hacer para que no se la lleve de arriba.
"Disculpame que te moleste, pero... ¿te importaría dejarme el asiento que no me siento muy bien?"Eso fue lo primero que se me vino a la mente, como para tampoco ser grocero. Pero claramente, de dejarme el lugar, yo quedaría como un necesitado y ella como la gran generosa. ¡Ni en pedo!
Entonces comencé a maquinarme con otro discurso.
"Discúlpeme, señora, pero el hecho de ser mujer no significa que tiene derecho de usurpar el lugar que otra gente está esperando antes que usted.Para cuando terminé de pensar todo eso, ya se había desocupado otro asiento, así que me senté y tranquilito me guardé el discurso.
Si está especulando con un acto de caballerosidad, solo tiene que esperar a que el asiento le sea cedido. Asumir que eso iba a susceder y tirarse de cabeza en el asiento antes que se efectúe el ofrecimiento, no es mas que una clara expresión de mala educación mezclada con machismo de su parte. Muchas mujeres la aborrecerían por eso.
La verdad es que yo se lo habría cedido, pero viendo lo que acaba de hacer, espero que disfrute de su viaje sentada, porque hubiese preferido prenderle fuego al asiento antes que ofrecérselo a usted.
¡Ah! Por ciero, me siento un poco descompuesto y la verdad es que el asiento me hubiese venido muy bien, pero dado que no me queda mas que seguir de pié, espero no le importe si eventualmente vomito sobre usted."
¡Que cagón!
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¡Me lo perdí!
¡¡No te puedo creer que me perdí tamaño regreso!! ¡Que Soda Stereo ni que The Police! Díganme si este no es un país generoso...
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El engaño... fallido
El plan no resultó. Se dieron cuenta, y tuve que pagar las consecuencias. Y ahora, seguir imprimendo mi sello en ella, ya no es un incentivo.
Aún estoy contento de tenerla conmigo, pero el pasar por esto bastó para aplacar mi felicidad.
Grrrrr.... por que me cuesta tanto ver el medio vaso lleno?
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El engaño
Heme aquí, sentado frente a ella. Pensando que puedo hacer para que sea mas mía.
Si bien no hace mucho que está conmigo, quisiera que parezca que llevamos mas tiempo juntos.
No quiero que se vea tan así, tan pulcra, tan perfecta, tan inocente, tan virgen.
Le saqué un par de adornos. Me gustaría desnudarla por completo y pegarle un sticker, que sea un distintivo personal que lleve consigo en esta vuelta.
Ojalá que cuando nos vean llegar de la mano nos vean naturalmente juntos y no me pregunten por ella. Ojalá se lo crean.
Si no lo logro, pagaré por ello; pero al menos el costo será muy pequeño al lado de lo que vale tenerla a mi lado.
Vale la pena.
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Me quedé con las ganas
Otra de restaurantes.
Esta noche fuí a cenar a un restaurante cuya especialidad son los cheesecakes. Tienen de todas las clases de cheesecakes que uno se pueda imaginar.
Elegí ese lugar no solo porque me lo recomendaron mucho, sino porque soy amante del cheesecake.
El lugar muy lindo, muy vistoso. La atención igualmente buena.
Arrancamos con la entrada. Rabas, humitas, no se que cosa con palta (definitivamente no me gusta la palta), y demases cosas de lo mas variadas, al ritmo de una Stella Artois, cerveza que es por demás de mi agrado.
Para el plato principal, no quise innovar ni tampoco atentar contra mi bolsillo, así que me pedí una hamburguesa que venía con queso, tomate, lechuga, cebolla.... champignones.... panceta.... todo eso acompañado de papa fritas. ¿Del colesterol? Fenómeno, no se preocupen.
Se imaginarán que para cuando el plato terminó conmigo -porque es obvio que yo no pude con él- ya no me entraba un solo gramo de nada mas.
"¿De postre que van a pedir?", rezó la cruel moza. Mi cabeza decía "una porción de cada clase de cheesecake que tengan", mientras mi estómago decía "ni lo pienses, si me queres un poquito, uvasal y a la cama!".
Finalmente pasé el postre y me quedé con las ganas. Pero juro que me tomaré revancha!
PD: Ni el uvasal me entra
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