Yo siempre pensé que los boludos eran los demás. Que les pasaba las cosas que les pasaba porque no podían ver el contexto con claridad. Que su capacidad de razonamiento y entendimiento se veía siempre sesgada por la parte emocional. Que veían complicadas las cosas mas simples. Que no lograban darse cuenta de lo que a mi me resultaba tan evidente.
Pero finalmente lo entendí: el boludo era yo.
El boludo
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Salvado por la campana
Ayer estuve asiiiiiiii de decirle. Pero por suerte (o por desgracia) me salvó la campana y me tuve que ir.
Tengo algo guardado que realmente quiero decir, pero se que al decirlo estaría arriesgando mucho.
Evalué y me dí cuenta que tengo mas para perder que por ganar, y decido, entonces, que es mejor callar.
Sin embargo, aún habiendo evaluado y llegado a la conclusión que lo mejor es no decirlo, no logro que se me vayan estas ganas de escupirlo y repartir el peso que estoy cargando yo solo.
Como sea, menos mal que ayer no lo dije. Ella solo estaba jodiendo, y yo hablaba en serio.
Categorías: Confesiones, Sentí ésto, Sucesos desafortunados
Abstinencia
La falta de sexo no me está afectando taaaaan negativamente, como como cualquiera hubiese pensado, incluso yo.
Que me está afectando, es evidente, pero podría ser mucho peor.
Igualmente, no lo recomiendo para nada.
Categorías: Confesiones
Jugando con fuego
Es muy fácil opinar sobre lo que uno haría o no haría jamás, desde la comodidad que te proporciona un contexto sin exposición.
Es muy fácil determinar como se comportaría uno frente a ciertas situaciones, cuando esas situaciones son hipotéticas y no reales.
Es muy fácil decir "No tendría una relación gay ni por un millón de dólares" cuando es impensable que alguien te ofrezca dicha suma para tener una relación homosexual.
Es muy fácil decir "Yo jamás sería infiel" cuando nunca te viste enredado en una situación comprometida con alguien que realmente te gustara mucho y que no fuera tu pareja.
Cuando uno está cómodo y conforme con su situación actual, es raro que quiera exponerse a otras situaciones que le puedan echar por tierra esa idea. Sin embargo, eso me está pasando últimamente. Me expongo a ciertas situaciones, y juego con fuego.
¿Por qué lo hago? No podría saberlo con certeza, pero tengo la sospecha de que se debe a que es una buena forma de probarse a uno mismo. Una forma de corroborar si lo que uno piensa es cierto, o si uno se está mintiendo a si mismo. Una forma de conocer sus propios límites de manera empírica.
Debo reconocer, también, que lo disfruto bastante.
Hasta acá todo muy lindo, pero... ¿Es gratis todo esto? ¿Acaso no tiene un costo?
La respuesta que tengo en este momento es: No, no es gratis, y sí, tiene un costo.
Lo primero que me ataca es la culpa. Culpa de estar buscando "algo mas" de lo que ya tengo, una culpa de ambicionar, una culpa inconformista. Pero éste es el menor de los costos, el mas fácil de asimilar, porque si lo pensás un poco, es mas que entendible. El ser humano es ambicioso por naturaleza.
Luego me aqueja la idea de estar provocándole un daño a alguien mas, a un tercero, sólo por satisfacer mi deseo egoísta de ver hasta donde puedo llegar. Saber que uno está haciendo algo que no le gustaría que le hagan.
Y por último, asumir el riesgo de perder todo en caso de evidenciarse tu comportamiento.
Es necesario poner en la balanza los costos y los beneficios, y decidir si seguir adelante o cortar con la situación.
A mi no me cuesta tanto decidirlo, y eso también me genera cierta culpa.
Si lo hago por probar mis limites... ¿Cuando es suficiente y tengo que dejar de probar?
Hoy, como nunca (y como siempre):
Puedo tocarte o solo verteGrandes esperanzas - Catupecu Machu
Muero de pronto, vivo siempre
Pruebo, más de dos veces
Juego con fuego.
Voy sin dormir a donde sea
Más lo pienso, más me cierra.
Lejos siempre tiene un cerca
Que sabrás de mi inocencia.
Lo prohibido es tentador
Quédate hasta que amanezca.
Llega el día y de vuelta
El camino la respuesta.
Puedo tocarte o solo verte...
Voy donde no me llevan
Más adentro de la selva.
Lejos de algunos idiotas
Que quieren domar las fieras.
Lo que quiere el domador
Queda adentro en una siesta.
Llega un tiempo en que resurge
El camino lo despierta.
Puedo gozar o ser inerte
Muero de pronto, vivo siempre
Pruebo, más de dos veces
Juego con fuego
Voy al doble con mi apuesta
Mas te quiero si te arriesgas.
Lejos te ví y me dí cuenta
Que disfruto la tormenta.
Lo que restringes en vos
Queda adentro y te envenena.
Llega el día y todos vuelven
El camino nunca duerme.
Nunca duerme!
El camino nunca duerme, el camino nunca duerme.
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Confesionario
\_O_/: Perdóneme, Padre, porque he pecado.
Cura: Cuéntame, hijo.
\_O_/: He tenido estos pensamientos...
Cura: ¿Que clase de pensamientos, hijo mío?
\_O_/: Usted sabe... no me haga decirlo.
Cura: De eso se trata, de poder sacarlo afuera, y así purificarse por dentro.
\_O_/: Es que no se si pueda. Me cuesta mucho.
Cura: Bueno, hijo. Comprendo y valoro que, aún así, hayas venido a confesarte.
\_O_/: ¿Qué debo hacer, Padre?
Cura: Por empezar, sacarte las ganas.
\_O_/: ¿Queeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeé?
Cura: Si, hijo. ¡Sácate las ganas! ¡Disfruta la vida!
\_O_/: ¿Pero qué clase de cura es usted?
Cura: ¿Y qué clase de judío eres tú?
\_O_/: Touché
Categorías: Confesiones
Proyección
No hay nada que hacer: los defectos propios es lo que mas criticamos cuando los vemos en los demás.
¡Cuánta bronca me da que los demás hagan lo que yo haría, pero que no hago porque no me parece correcto o porque creo que "no dá"!
Categorías: Confesiones, Sentí ésto
¡Culpable!
Juez: ¿Cómo se declara?
\_O_/: Inocente, su señoría.
Juez: ¿Inocente? ¡Ja! No me haga reír...
\_O_/: Si, señor. Inocente. No he cometido ningún delito.
Juez: No lo ha cometido... aún. ¡Pero bien que tiene muchas ganas de hacerlo!
\_O_/: Pero uno es inocente hasta que se demuestra lo contrario. Hasta no incurrir, no se me puede acusar.
Juez: La ocasión hace al ladrón. Y usted, mi hijo, es un ladrón en potencia.
\_O_/: Disculpe, pero... ¿acaso no es esa su opinión personal? Usted debería ser objetivo e imparcial.
Juez: Mire, antes de despacharse con su argumento, déjeme recordarle que por algo yo soy el Juez acá y que es SU ética y moral la que están en cuestionamiento hoy.
\_O_/: Ok, ya entiendo como funciona ésto.
Juez: Me alegro que así sea. ¿Entonces?
\_O_/: Entonces.... puede que algo "culpable" me sienta.
Juez: Aha...
\_O_/: Pero no le encuentro salida, porque no lo puedo evitar. No puedo evitar estar tentado a delinquir. Pensé que lo importante era no llevarlo a los hechos.
Juez: En un tribunal normal, usted sería inocente, pero no en éste.
\_O_/: ¿Y qué puedo hacer para evitar la condena?
Juez: Bueno... yo me voy llendo...
\_O_/: ¡Eh! ¡No! ¡Espere! No puede dejarme así.
Juez: Que tenga un buen día.
\_O_/: ¡Nooooooo.....!
Categorías: Confesiones, Sentí ésto
Mi primera vez
Tendría yo al rededor de 5 años cuando me inicié en el sexo.
Debe haber algún que otro recuerdo encubridor por ahí dando vueltas, pero pasó mas o menos así...
Resulta que, no se como, me había enterado de cómo llegaban los bebés al mundo. Entonces decidí recurrir a mi vecinita, quién siempre accedía a todo lo que le pedía, para que me ayude a hacer un bebé.
Le expliqué todo el asunto y, sin dudarlo demasiado, comenzamos los preparativos.
El primer problema que encontramos fué la diferencia de altura. Resultaba ser que yo, en ese entonces, era muy bajito, y ella era claramente mas alta que yo. ¿Acostarse en la cama? ¡Ni se nos ocurrió! Consideramos mas práctico traer un banquito de la cocina, de forma tal que mi pitulín quedase a la altura de de su cachufleta.
Ella tenía un vestidito que no molestaba, y sólo tuvo que sacarse la bombachita. Entonces me subí al banquito y acerque el pirulín al orificio en cuestión. Aquí fue que apareció el segundo (y, quizás, mas importante) problema.
¿Acaso se imaginaron que a esa edad se me paraba? ¡Pues claro que no! Ni siquiera sabía lo que era una erección. Lo mejor que se me ocurrió, entonces, fue intentar introducir el fláxido miembro con mi dedo pulgar, mientras ella se levantaba el vestidito con sus manos. De seguro nos veíamos adorables.
Pero lamentablemente no logré mi cometido, todo debido al tercer inconveniente: llegó la madre.
Si, la madre llegó y se encontró con este precioso cuadro. Acto seguido pegó unos importantes gritos.
Mi vecinita, lo primero que hizo fue soltar el vestidito que sostenía con sus manos y poner cara de "¿Qué? ¿Qué pasa?". Yo quedé mas en evidencia, sosteniendo eso que llamamos pene entre mis manos.
A esa altura ya intuía que lo que estábamos haciendo no le había caído en gracia a la señora, por ende, sin decir "agua va" me subí el pantalón y comencé a correr hacia la puerta de salida. La madre de mi vecinita me pisaba los talones, pero no logró alcanzarme. Salí, hice 10 metros mas, y me metí en mi casa, bajo la protección de mi señora madre.
No se por que se calentó tanto... si sólo hacíamos cosas de chicos....
Categorías: Confesiones, Sucesos desafortunados
Espíando conversaciones
Lo titulé así, pero no estoy seguro de que ser espectador intencional de una conversación que se produce y se expone en un lugar de acceso público, te convierte en espía, o si se puede considerar "espiar" lo que estas haciendo.
¿What am I talking about?
Cada vez que paso por el blog de Pau, no dejo de leer los comentarios escritos en su Cbox.
A veces no son mas que comentarios aislados de los visitantes que pasaban por ahí y dejaron su huella, pero hay otras en las que se arman conversaciones largas. Incluso, a veces, las podes ver suceder en el momento.
No niego que muchas veces me veo tentado a meter mi cuchara en la conversa, pero también me tira mucho eso de jugarla de espectador, sin intervenir ni incidir en el flujo de la charla.
Soy curioso, eso no se puede negar. Me gusta observar a la gente, ver que dicen, que hacen, como se comportan. Y también me gusta juzgarlas y sentenciar "Tal es así y tal otro es asá. Aquel merece la muerte y con aquella otra... ¡me caso!". Pero también reconozco la inutilidad de hacer eso. Solo me divierto haciéndolo y no creo realmente en mis sentencias.
Categorías: Confesiones
Replanteo
¡No hay caso! Al menos una vez por semana, ya sea por un motivo u otro, me replanteo si seguir con este blog o bajar la persiana.
Cada vez que encuentro otro blog que me gusta, cuando veo la capacidad y la gracia que tiene otra gente para expresarse, cuando veo posts tan atractivos... me hace sentir que este blog es una cagada.
¿Es común esto entre los bloggers? ¿O solo a mi me pasa?
Lo peor es que lo primero que se me cruza por la cabeza es "¡Vamos, \_O_/! ¡Podes hacerlo mejor!", pero al instante me contesto "No creo. No tengo madera para esto". Si empiezo a pensar mis posts en función de dar un buen espectáculo en lugar de tratar de ser auténtico, y eso me requiere un esfuerzo en lugar de salirme naturalmente... no lo se.
Pero después me tranquilizo, me olvido y tengo ganas de escribir nuevamente.
¿Como hacen los demás para escaparle a las comparaciones? ¿Que necesidad tengo de comparar mi blog con el de otros?
Si un día pasan por acá, y en lugar de este blog encuentran un terreno baldío, ya saben...
Categorías: Confesiones, Sentí ésto
Confesión Nro. 1
Estoy haciendo trampa en algo.
Si bien se que no debería y un poco de cargo de conciencia tengo, la verdad es que por ahora lo estoy disfrutando.
¿Soy una basura por eso? Si, ya se... obviamente depende de lo que se trate la trampa. Lo siento, pero ese dato no formará parte de esta confesión.
Igualmente, estaría bastante tranquilo con mi pequeña trampita si no fuera porque cometí un error: se lo conté a alguien mas. Boca floja, si los hay!!
Mas allá de que tengo plena confianza en la persona, y que me prometió que no se lo cuenta a nadie, ya no es lo mismo. Ya no es MI secreto. Ya no depende solo de mi que no trascienda. Y eso me hace sentir inseguro, no solo por la posibilidad de que se sepa, sino porque también me siento expuesto ante esa persona.
Sin comentarios por el momento
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